fundadores Nemo

Nos presentamos

En el 2012 nació nuestro hijo Miguel con alteraciones relacionadas con la parálisis cerebral, lo que nos hizo ver las dificultades añadidas que te encuentras al tener un niño con discapacidad. Empezó una época de incertidumbre para saber el cómo, el dónde y el qué sería lo mejor para él.

Los médicos nos daban muy pocas esperanzas de mejora sólo decían estimulación, estimulación… pero ¿Cómo se hace? ¿Quiénes? ¿Dónde?…

Para trabajar la estimulación, íbamos de lado a lado cargados con el niño y su expediente, recorriendo consultas de terapeutas especializados. Pero no encontramos un lugar donde se cubrieran todas las necesidades de Miguel y se coordinara el trabajo de los profesionales de las diversas áreas; escolar, social, sanitaria y terapéutica.

Nuestra visión empezó a cambiar cuando conocimos a Verónica Espinar, fisioterapeuta neuro pediátrica, que con su entusiasmo y vocación nos ayudó a focalizarnos en las oportunidades de Miguel.

Su experiencia como terapeuta nos facilitó acceder a recursos y prestaciones que hasta entonces desconocíamos.

Aún así, sentíamos la necesidad de conocer otras percepciones sobre el diagnóstico de Miguel, lo que nos llevó a viajar a diferentes lugares del mundo. Conociendo el centro de Anat Baniel, en San Rafael, California. Descubriendo un nuevo enfoque que se adaptaba a su ritmo neurológico para conectar con él y se basaba en el aprendizaje y la atención.

Este nuevo enfoque también cautivó a Verónica, que aceptó acompañarnos y formarse en esta metodología, que sumado a su gran experiencia sentó las bases para crear este maravilloso proyecto de neurorrehabilitación.  

Pero todo esto no se podía quedar allí… ¿Cuántos niños se podrían beneficiar de estos conocimientos? ¿Y si creáramos…?

Compartimos nuestra inquietud con otros profesionales entusiastas del sector, como nuestro actual director Rayco Quesada, un logopeda enamorado de su profesión. Con él en el equipo surgió el proyecto de Neurodesarrollo y Movimiento (NeMo)

Pues sí, así empezó la Fundación Nemo. Un proyecto que no existiría si no hubiésemos contado con el apoyo de otras familias que también conviven con la neurodiversidad. Familias que compartieron sus inquietudes y necesidades para mejorar la calidad de vida de nuestros hijos. Visibilizando la diversidad funcional, luchando por la inclusión social, familiar y educativa en la Isla de Mallorca.

El último paso fue crear un equipo de trabajo transdisciplinar que compartiera nuestra visión y diera respuesta a las necesidades de las familias a partir de tratamientos de calidad que dan acceso a la información y garantizan oportunidades al alcance de todos.

Con todo ello y con la ilusión de ser un referente para las familias que se encuentren en nuestra misma situación creamos la Fundación Nemo en 2016 y abrimos las puertas de nuestro primer centro de neurorrehabilitación en 2017.

 

Leonor Félix

Gregorio Codolá